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Cinco rutas para descubrir Brasil más allá de las postales

De los acantilados de colores de Ceará a las piscinas naturales de Alagoas: cinco itinerarios que mezclan playa, aventura, cultura y buena mesa — uno de ellos, recorrido por dos viajeras colombianas.

Río, Iguazú y Salvador suelen ser la puerta de entrada a Brasil. Pero el país es tan grande que siempre queda otro rincón por descubrir. Con el lema "Brasil. El país que te completa", siete creadores de contenido de Colombia, México, Perú, Argentina y Chile —que suman casi siete millones de seguidores— recorrieron cinco itinerarios pensados según su estilo de viaje: sol y playa, naturaleza, aventura, bienestar, gastronomía y cultura. Sus relatos se publican por capítulos en redes sociales hasta el 28 de octubre, y estas son las rutas que vale la pena anotar.

1. Ceará: viento, mar y acantilados de colores

La ruta con acento colombiano es la de Kathy y Lú, de @elpaladarviajero, que recorren la Rota das Falésias, en la costa este de Ceará. Es un tramo de litoral donde los acantilados de arena rojiza, ocre y blanca caen directo sobre el mar, y donde la brisa constante convierte al estado en uno de los mejores lugares del mundo para el kitesurf y el windfoil.

El recorrido hace una parada en el Beach Park, en Aquiraz —uno de los parques acuáticos más conocidos de Brasil, a media hora de Fortaleza— y sigue hasta Aracati, cuna de Canoa Quebrada, donde los artesanos usan las arenas de distintos colores para dibujar paisajes dentro de botellas de vidrio. Por el camino vale la pena detenerse en Morro Branco, en Beberibe, famoso por sus laberintos de arena coloreada.

Playa urbana de Fortaleza, en Ceará, con el mar y la ciudad al fondo
Fortaleza, punto de partida de la Rota das Falésias. Foto: Embratur / Visit Brasil.

Si el plan incluye deportes de viento, la mejor época va de julio a enero, cuando las ráfagas son más constantes. Más detalles en nuestra guía de kitesurf en Ceará.

2. Foz do Iguaçu: cataratas, selva y aves

La mexicana Ariadna Rufrancos (@yosoyviajera) combina tres paradas imperdibles: las Cataratas, el Parque Nacional do Iguaçu y el Parque das Aves, un santuario dedicado a especies de la Mata Atlántica, con tucanes, guacamayas y pasarelas entre la vegetación. Desde el lado brasileño se tiene la vista panorámica de las caídas, así que conviene reservar al menos un día completo para este lado y otro para el argentino.

Cataratas del Iguazú vistas desde el lado brasileño

Hay más ideas de naturaleza en nuestra selección de parques nacionales de Brasil.

3. Santa Catarina: de las lagunas de Florianópolis a la montaña rusa

El peruano Diego Falckenheiner (@unacitaconelmundo) arranca en Florianópolis, una isla con más de cuarenta playas, dunas y lagunas —la Lagoa da Conceição es la más famosa—, y termina en Penha, a unas dos horas al norte, donde está Beto Carrero World, uno de los parques temáticos más grandes de América Latina. Es una buena ruta para viajar en familia o para quien quiere alternar playa y adrenalina.

Vista aérea de Praia Mole, en Florianópolis, con arena clara y mar verde
Praia Mole, en Florianópolis. Foto: Embratur / Visit Brasil.

4. Alagoas: piscinas naturales en São Miguel dos Milagres

Los argentinos Carlos y Nati (@rioparaargentinos) eligieron São Miguel dos Milagres, sobre la llamada Rota Ecológica dos Milagres, entre Maceió y Maragogi. Es un tramo de playas tranquilas, pousadas pequeñas y arrecifes que forman piscinas naturales de agua tibia y transparente cuando baja la marea. El recorrido suma paseos en balsa entre los manglares y la cocina local de pescados y mariscos.

Un dato práctico: las piscinas naturales solo se visitan con marea baja, así que conviene revisar la tabla de mareas antes de reservar el paseo. En la vecina Porto de Pedras funciona además un proyecto de conservación del manatí que se puede visitar.

5. Bahía: historia en Porto Seguro y noches en Trancoso

El chileno Pedro Astorga (@pedroastorga) recorre el sur de Bahía: el centro histórico de Porto Seguro, en la zona donde llegaron los portugueses en 1500, y el Quadrado de Trancoso, una plaza alargada de casitas de colores alrededor de una iglesia blanca, que al caer la tarde se llena de restaurantes, artesanías y música. Entre uno y otro está Arraial d'Ajuda, con playas como Pitinga, perfectas para pasar el día.

Panorámica de la playa de Pitinga, en Arraial d'Ajuda, Bahía, con acantilados y mar
Praia de Pitinga, en Arraial d'Ajuda, entre Porto Seguro y Trancoso. Foto: Embratur / Visit Brasil.

Para planear el viaje

Un motivo más para 2027: el Mundial Femenino

Brasil será la sede del primer Mundial Femenino de la FIFA que se juega en Sudamérica, a mediados de 2027. Es una buena excusa para armar un viaje que combine partidos en las ciudades sede con unos días de playa, y para empezar a mirar vuelos con tiempo.

Estadio Maracanã, en Río de Janeiro
El Maracanã, en Río de Janeiro. Foto: Embratur / Visit Brasil.

Foto de portada: piscinas naturales de Maragogi, Alagoas. Embratur / Visit Brasil.

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